sábado, 30 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 7. ZACARÍAS.



Consulta litúrgica:
culto y justicia
(ls 58)

7 1 El año cuarto del reinado de Darío, el cuarto del mes noveno, es decir, Casleu, el Señor dirigió la palabra a Zacarías.
2Betel-saréser había enviado a Reguemmelec con su séquito a aplacar al Señor 3y a consultar a los sacerdotes del templo del Señor de los ejércitos y a los profetas lo siguiente:
-¿Debemos observar el quinto mes un día de duelo y abstinencia como lo venimos haciendo
desde hace años?
4El Señor de los ejércitos me dirigió la palabra:
5-Di a la gente del campo y a los sacerdotes:
Cuando estos setenta años ayunabais
y hacíais duelo
los meses quinto y séptimo,
¿lo hacíais en mi honor?
6Cuando coméis y bebéis,
¿no lo hacéis en provecho propio?
7Recordad las palabras que proclamaba el Señor por medio de los antiguos profetas, cuando
todavía estaban habitados y en paz Jerusalén, los pueblos de su comarca, el Négueb y la Sefela.
8EI Señor dirigió la palabra al profeta Zacarías:
9-Así dice el Señor de los ejércitos:
Juzgad según derecho,
que cada uno trate a su hermano
con piedad y compasión,
10no oprimáis a viudas, huérfanos,
emigrantes y necesitados,
que nadie maquine maldades contra su prójimo.
11Pero no hicieron caso,
me dieron la espalda rebelándose,
se taparon los oídos para no oír.
12Empedernidos, no escucharon la ley
ni las palabras
que el Señor de los ejércitos
inspiraba a los antiguos profetas.
Entonces el Señor de los ejércitos
se encolerizó y dijo:
13Como no escucharon cuando yo los llamaba,
no los escucharé cuando me llamen.
14Y los zarandearé por naciones extranjeras;
a su espalda quedó la tierra devastada,
sin vecinos ni viandantes.
Así convirtieron una tierra envidiable
en una desolación.

EXPLICACIÓN.

7,1-14 Por temas y fórmulas, este capítulo empalma con la introducción, 1,2-6, componiendo con ella un marco parenético a las visiones. En ambos se inculca la observancia de la ley apelando al ejemplo de los padres. Se plantea como consulta litúrgica sobre el ayuno: al remitir la respuesta formal a la serie de las promesas (8, 18s), el capítulo toma otro sesgo que intentaré explicar. Ante todo, los versos 8-9a son una cuña innecesaria, que interrumpe el discurso (enmiendo el texto). 

La consulta litúrgica se dirige a los expertos, sacerdotes y profetas (¿cúlticos?, ¿de una corporación?). Dios interviene por medio de su profeta personal, cambiando el planteamiento de la consulta. En otros términos, en vez de contestar, Dios cambia la pregunta y con ella el horizonte. Ejemplo insigne de dialéctica interpretativa. 

Los judíos venían celebrando un ayuno el mes quinto, quizá conmemorando la caída de Jerusalén, y otro el mes séptimo, quizá conmemorando el asesinato de Godolías. Una vez que el pueblo ha retornado del destierro y el templo está reconstruido, ¿hay que seguir ayunando?, ¿pesa más la desgracia pasada que la liberación presente? La pregunta está mal hecha: El ayuno se observa por la desgracia; y la desgracia ¿por qué sucedió? Apelando al pasado: ¿qué predicaron los antiguos profetas?, ¿cómo respondió el pueblo?, ¿cuáles fueron las consecuencias? -Pues, a meditar y aplicarse la lección, que sigue siendo actual. 

La cuestión retorna así al viejo cauce de la tensión entre culto y justicia social: Is 1,10-20 culto, Jr 7 templo, Is 58 ayuno. El ayuno es un modo de suplicar y aplacar y mover a Dios; de nada sirve si el hombre persiste en sus injusticias. Una vez más comprobamos la libertad crítica de la palabra de Dios. Por los cauces institucionales del rito y la consulta a los técnicos no se iba a resolver nada; peor, se iba a disimular el problema de fondo tranquilizando por encima las conciencias. Zacarías interviene en nombre de Dios para relativizar el rito y sacudir las conciencias. 

7,2-3 Aplacar a Dios: Ex 32,11; 1 Re 13, 6; Jr 26,19. El llanto es litúrgico: Jue 2,4s. 

7,6 Jerónimo cita 1 Cor 8,8. 

7,9-10 Enseñanzas tradicionales: piedad (Jr 9,23; Os 6,6), oprimir (Lv 19,33; Dt 26,14; Jr 7,6), maquinar maldades (Miq 2,3; Nah 1,11 ). 

7,12 Suena la bina "ley y profetas", éstos inspirados. Zacarías no está menos inspirado que los antiguos profetas, y es capaz de hacer revivir los viejos oráculos.

CAPÍTULO 6. ZACARÍAS.



8. Los cuatro carros

6 1 Alcé la vista de nuevo y vi aparecer cuatro carros entre dos montañas: las montañas eran de bronce. 2Del primer carro tiraban caballos alazanes; del segundo, caballos tordos; 3del tercero, caballos blancos; del cuarto, caballos píos.
4Pregunté al ángel que hablaba conmigo:
-¿Qué significan, señor?
5El ángel me respondió:
-Están al servicio del Dueño de todo el mundo y salen a los cuatro vientos. 6Los alazanes
parten hacia levante, los tordos hacia el norte, los blancos hacia poniente, los píos hacia el sur.
7Salían briosos, dispuestos a recorrer la tierra.
El les ordenó:
-Recorred la tierra.
8y lo hicieron. Y a mí me gritó: -Los que salen hacia el norte aplacan mi ira contra el país del norte.

La corona

9El Señor me dirigió la palabra:
10-Pide dones a los exiliados que han vuelto de Babilonia: a Jelday, Tobías y Yedayas; después
vete a casa de Josías, hijo de Sofonías. 11Toma oro y plata, haz una corona y pónsela en la cabeza a Zorobabel hijo de Sealtiel. 12y le dirás:
Así dice el Señor de los ejércitos:
Ahí está el hombre llamado Germen,
que construirá el templo
-su descendencia germinará-;
13él construirá el templo, él asumirá la dignidad
y se sentará en el trono para gobernar;
mientras el sumo sacerdote se sentará en el suyo,
y reinará la concordia entre los dos.
14La corona quedará en el templo del Señor
como recordatorio para Jelday, Tobías, Yedayas y
Josías, hijo de Sofonías.
15Si obedecéis al Señor, vuestro Dios,
de lejos vendréis a construir el templo,
y sabréis que el Señor de los ejércitos
me ha enviado a vosotros.

EXPLICACIÓN.

6,1-8 Esta última visión empalma con la primera; sólo que en vez de jinetes, tenemos carros, en vez de tres colores, tenemos cuatro, en vez de inspección tenemos castigo. El texto hebreo ha sido manipulado, especialmente el v. 6; la traducción intenta subsanar incoherencias. Con todo, queda un problema: si los expedicionarios son cuatro y parten en cuatro direcciones, ¿por qué el castigo alcanza sólo al país del Norte? Porque ese país es, según Jeremías (3,18; 4,6; 6,1.22 etc.), Babilonia, donde se ha acumulado y entronizado la maldad. 

Las carrozas con los aurigas se encuentran en una zona remota, en la corte del Soberano del mundo; la rodean montañas, con un desfiladero de entrada y salida. El material traslada las montañas al reino de la fantasía. 

6,8 Si el "país del norte" es Babilonia, tenemos el siguiente proceso: los judíos han de huir (2,10), la maldad se instala allí (5,11), la cólera se desfoga contra ese país. Las visiones han terminado, pero queda algo por decir. 

6,9-15 A la investidura del sumo sacerdote (3,1-10) corresponde la coronación del rey. En sentido técnico, Zorobabel no fue rey coronado, pues era un jefe local sometido a Darío; en sentido lato se podría considerar como rey vasallo del emperador. Al profeta parece interesarle más la categoría de sucesor legítimo de David, "Germen". La corona ceñida el día de la entronización queda en el templo como recordatorio. ¿Recordatorio de ese día o de la institución real cuando falte el rey? 

Zorobabel despareció del escenario histórico en silencio, sin avisar, "mutis por el foro". Al faltar el monarca en funciones, el templo conserva como recordatorio y prenda de esperanza la corona que corresponde exclusivamente al sucesor legítimo, Germen, de David. Un día ocupó el mando supremo un sumo sacerdote (véase el final de 1 Mac, sobre la dinastía asmonea). Entonces un editor puso en el texto Josué donde decía Zorobabel (v.12). Ésta es la explicación más plausible de la anomalía. 

Hasta el final del v. 13 se completa el cuadro de los dos poderes, según el siguiente esquema:
                        Josué
                investidura  3,4
                promesa condicionada  3,7
                signos de Germen  3,8
                dos olivos  4,9
                servicio del Soberano  4, 14

                    Zorobabel
                coronación  6, 11
                promesa condicionada   6,15
                Germen presente  6, 12
                dos tronos  6,13
                gobierno concorde  6, 13

6,11 La corona es del rey: 2 Sm 12,30; Jr 13,18; Sal 21,4; Lam 5,15. 

6,13 La "dignidad" se predica del rey en Jr 22,18; Sal 21,6; 45,4 etc. 

6,15 La colaboración de hombres venidos de lejos no encaja ni en tiempo de Zacarías ni en tiempo de Nehemías; a no ser que se trate de nuevas ondas de repatriados. Parece adición. Al final, el profeta acredita su misión. 

En estos seis capítulos, el profeta ha compuesto un cuadro bastante completo de la restauración, profundizando su perspectiva hacia el futuro.

CAPÍTULO 5. ZACARÍAS.



6. El rollo volando

51Alcé de nuevo la vista y vi un rollo volando.
2El ángel me preguntó: -¿Qué ves?
Contesté:
-Veo un rollo volando, de diez metros por cinco.
3Me explicó:
Es la maldición que se dirige
a la superficie de todo el país.
Por un lado del rollo:
«Los ladrones quedan impunes»,
por el otro:
«Los perjuros quedan impunes».
4Yo la he sacado
-oráculo del Señor de los ejércitos-
para que entre en casa del ladrón
y en casa del que perjura por mi nombre;
se instalará en la casa
hasta consumir maderas y piedras.

7. El recipiente y la mujer

SEI ángel que hablaba conmigo se adelantó y me dijo:
-Alza la vista y mira lo que aparece.
6Pregunté: -¿Qué?
Me contestó: -Un recipiente de veintidós litros: así de grande es la culpa en todo el país.
7Entonces se levantó la tapadera de plomo y apareció una mujer sentada dentro del recipiente.
8Me explicó: -Es la maldad.
La empujó dentro del recipiente y puso la tapa de plomo.
9Alcé la vista y vi dos mujeres con alas de cigüeña aleteando en el viento, que transportaban
el recipiente entre cielo y tierra.
10pregunté al ángel que hablaba conmigo:
-¿Adónde se llevan el recipiente?
11 Me contestó:
-A construirle un nicho en territorio de Senaar, y cuando esté terminado, la pondrán sobre
un pedestal.

EXPLICACIÓN.

5,1-4 Nueva purificación de la ciudad: esta vez de enemigos internos, pecadores contra el tercero y el octavo mandamiento. ¿Por qué selecciona el robo? -Quizá por la situación económica; ¿por qué el perjurio? -Porque, al implicar la profesión religiosa, resulta sacrílego. Otra explicación: en Lv 19, 11-18 leemos un bloque de leyes que comienzan por robo y perjurio y concluyen con el precepto general de amor al prójimo. Si Zacarías lo cita como incipit, incluye el bloque entero. 

Son dos delitos que pueden quedar ocultos y sus autores impunes. Un rollo gigantesco que pasa planeando parece proclamar una carta de impunidad y la maldición de esa impunidad. Hasta que el Señor se hace cargo del rollo, lo saca y lo mete certeramente en casa del culpable. El rollo, como contagio fatídico, se convierte en maldición del culpable, hasta carcomer piedras y maderas (cfr. Hab 2,11; Lv 14,33ss). Robo con perjurio son dos caras de un rollo, de la injusticia perfecta. El rollo acusa, prueba y ejecuta la sentencia de los ladrones. 

5,11 Hay que concluir la purificación extirpando culpa y maldad. La maldad es un poder maligno, personificado en figura de mujer (por ser la palabra femenina, como sabiduría y necedad en Prov 9). La culpa es el ancho recipiente donde es encerrada y transportada la maldad. Se la llevan a su puesto natural, donde será entronizada y adorada. 

Algunos detalles pertenecen al tema: la tapadera, para que no escape. Otros sirven al realismo de la visón onírica: las alas de cigüeña (como el tamaño del rollo, el color de los caballos etc). Para entender el texto, lo mejor es liberar la fantasía. Es una visión de pesadilla. La maldad es como una alimaña, que se mete en una cazuela con tapa, y levantando la tapa intenta escaparse; la empujan rápidamente adentro y tapan. Las dos mujeres son como dos brujas con mantos flotantes: al meterse el aire entre sus pliegues, se levantan con apariencia de alas de cigüeña. Se levantan a favor del viento, batiendo sus alas de tela, y en volandas se llevan el cacharro con su carga maldita. Es un mundo de sueños o de cuentos. La explicación disipa la pesadilla. 

En la ceremonia del día de la expiación, las culpas del pueblo se pasaban a un macho cabrío, que era expulsado al desierto. En vez del animal, introduce Zacarías el caldero; en vez de desierto, introduce Senaar o Babilonia, como lugar emblemático, morada del mal, reino del pecado. Puede compararse este texto con Sal 32,1; 103,12 y Ez 22.

CAPÍTULO 4. ZACARÍAS.


5. El candelabro y los dos olivos
(Ap 11,1-14)

4 1Volvió el ángel que hablaba conmigo y me despertó como se despierta a uno del sueño; 2y me dijo: -¿Qué ves?
Contesté: -Veo un candelabro de oro macizo con un cuenco en la punta, siete lámparas y siete
tubos que enlazan con la punta. 3Y dos olivos junto a él, a derecha e izquierda.
4Pregunté al ángel que hablaba conmigo:
-¿Qué significa, señor?
5El ángel que hablaba conmigo contestó:
-Pero ¿no sabes lo que significan?
Repuse: -No, señor.
6ªEntonces él me explicó:
10b-Esas siete lámparas representan los ojos del Señor, que se pasean por toda la tierra.
11Entonces yo pregunté: -¿Y qué significan esos dos olivos a derecha e izquierda del candelabro?
12Insistí: -¿Qué significan los dos plantones de olivo junto a los dos tubos de oro que conducen el aceite?
13Me dijo: -Pero ¿no lo sabes?
Respondí: -No, señor.
14Y me dijo: -Son los dos ungidos que sirven al Dueño de todo el mundo.
6bEn esto dice el Señor a Zorobabel: -No cuentan fuerza ni riqueza, lo que cuenta es mi espíritu -dice el Señor de los ejércitos-. 7 ¿Quién eres tú, montaña señera? Ante Zorobabel serás allanada. Él sacará la piedra de remate entre exclamaciones: «¡Qué bella, qué bella!»
8El Señor me dirigió la palabra:
9-Zorobabel con sus manos puso los cimientos de esta casa y con sus manos la terminará. Y
así sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a vosotros. 10ªEl que despreciaba los
humildes comienzos, gozará viendo en manos de Zorobabel la piedra emplomada.

EXPLICACIÓN.

4,1-14. La exhortación de 6b-10a se ha metido como una cuña, interrumpiendo el curso obvio del discurso; restablezco un orden que facilite la lectura. Después del sumo sacerdote, le toca al jefe civil, su colega. El autor sigue inspirándose en textos del Éxodo, añadiendo datos de su cosecha. 

a) El candelabro era pieza importantísima del ajuar del templo: se alimentaba con aceite purísimo y ardía en presencia del Señor (Ex 25,31-40 y 27,20s) El profeta introduce dos cambios: no es alimentado con aceite humano; es él la presencia vigilante del Señor, sus ojos (Is 37,17). El autor funde poéticamente el alumbrar y el ver: el sol que todo lo alumbra, lo ve todo; nuestro ojo es nuestra lámpara (Mt 6,22). 

b) Los dos plantones de olivo crecen en el templo del Señor (Sal 92,14): son dos visires o vicarios del Dueño de todo el mundo. También aquí se realiza la fusión poética: los olivos que producen aceite han recibido el aceite de la unción, como savia divina que los mantiene lozanos, como sello del poder y garantía de su capacidad (Ex 29,7; Lv 4). Significan el poder civil y religioso en perfecta armonía, flanqueando al Señor presente (cfr. Jr 33,17s). Son, en tiempo de Zacarías, Josué y Zorobabel; cambian en lecturas posteriores. 

c) La obra concluye entre solemnes festejos. La aclamación del pueblo es ambigua o polivalente. La palabra hebrea significa la belleza que atrae y el favor que se otorga. El templo es obra de belleza cabal (sal 50,2), de gran atractivo (Ez 24,21), el Señor con esa piedra "completa sus favores" (Sal 138,8).4,2 1 y 7 son números de unicidad y totalidad. 

4,10b "Pasearse" tiene carácter oficial de inspección: 2 Sm 24,2.8; Job 1,7; Jr 5,1. 

4,14 Silencia la soberanía política de los persas y reduce la autoridad de los jefes judíos. 

4,6b Principio tradicional: Dt 8,17; Jue 6,14; 1 Sm 2,9; Sal 33,16. 

4,7 Es la montaña que se interpone: Is 51,25; Dn 2,35.44s. 

4,9-10 La montaña se allana, el templo se alza, Jerusalén es la capital del Dueño universal (Sal 48).